Con este proyecto pretendo cerrar una serie de varios posts dedicados a montarme un cine en casa, y que lleva siendo parte de mi trabajo personal varios años (demasiados ya).
Empecé cayendo primero en el timo de la lente fresnel y el monitor que prometia 100″. Todo mentira. Como veis por el enlace es un timo todavia en auge, pero la rabia de haber sido engañado no mermó mi deseo.
Con el proyector de transparencias hice una pantalla enrrollable muy casera, que al menos disfruté un tiempo y me confirmó la calidad del foscurit como tela.
Los problemas obvios de temperatura, tamaño y peso con este tipo de proyector, culminaron cuando el TFT empezó a tener lineas completas verticales de pixeles muertos, y cuando tambien tuve exceso de temperatura en el propio retroproyector y se quemó alguna pieza. Vamos, un desastre, pero repito que disfruté mucho con ello y que en el proceso fui descubriendo en la practica “real” y no en la teoría como funcionan las opticas, como es un TFT por dentro y como funciona, que factores influyen en una proyección, etc…
En vista de que el proyector mastodontico se moría, tome una decisión importante para el orgullo de un bricomaniaco, “comprarme uno de verdad” y empezar a disfrutar de su uso y no de su proceso de fabricación y mejora, pero no antes sin hacerme un soporte de techo casero y una pantalla fija que podeis ver a continuación en el video.
Vuelta a las andadas. Hace ya un par de años que hice mi proyector casero con un retroproyector y un TFT, pero pasó a mejor vida pues el calor y el trasiego terminó estropeando el TFT. En este tiempo he leido bastante sobre proyectores comerciales y su calidad. No es que me arrepienta de haberme hecho uno casero, todo lo contrario, solo que al precio que está el metro cuadrado en españa es casi más barato irse a uno comercial que hacerse de nuevo uno casero y dedicarle el espacio que requieren. Los comerciales son pequeños y dan mejor calidad. Al final me compré el más barato que encontré, pero que es una maravilla. Un BENQ W100 panorámico, pues mi idea es ver pelis de DVD nada más.
El problema de los proyectores es que cuando miras el precio y lo comparas con un plasma o un LCD grande es que no cuentas con que el proyector necesita una pantalla (mínimo 150 Euros) y si lo quieres poner en el techo como yo, tambien necesitas un soporte universal. Los soportes suelen costar unos 100 Euros, aunque hay opciones por menos precio que con los gastos de envio se ponen en unos 45 Euros mínimo.
En este video os voy a mostrar como me las apañé para hacerlo por menos de 3 Euros. El coste es simbólico, porque yo siempre intento hacerlo reciclando cosas que guardo para estas ocasiones o que casualmente tengo. En mi caso solo tuve que comprar unos tornillos y unas tuercas que no tenía.
Al principio tenía la idea de hacerlo todo con escuadras “de poner estanterías”, pero revolviendo de nuevo entre los “hardware detritus” que guardo encontré un soporte de mesa para TFT, precisamente el TFT Samsung M510 que desmonté para hacerme el proyector casero y que guardé para “por si acaso”. Curioso destino final.
Ahora que ya tengo un proyector de video, necesito una pantalla de cine para no depender de la pared donde actualmente estoy proyectando. Una pantalla de este tipo es bastante cara, unos 250€ algo decente. Te voy a contar como he realizado un prototipo utilizable y muy versatil por menos de 20€.